Eduardo Cortés, el mejor profesor de Chile: “Para que exista aprendizaje tiene que haber algo que le llame la atención al alumno”

El destacado docente conoció la muestra del MIM "Comunica-T" que estuvo hasta este sábado en Quillota y nos habló sobre el museo, el aprendizaje, la motivación y la educación del siglo 21. 

Cortes portada

En la sala de clases de la asignatura de Tecnología del Colegio Técnico Profesional Diego Echeverría de Quillota hay un papel con la siguiente leyenda: “Si alguien puede hacerlo, significa que yo también puedo hacerlo; y si nadie ha podido hacerlo, yo tengo que ser el primero en hacerlo”.

Es uno de los mensajes que Eduardo Cortés, ganador de la competencia internacional Global Teacher Prize Chile (también conocido como “el Nobel de la Enseñanza”), que por segundo año reconoce a un profesor del país, tiene en una de las paredes del aula para inspirar a sus alumnos.

El destacado docente, que ahora participa para ser elegido como el mejor profesor del mundo, conoció la muestra del Museo Interactivo Mirador (MIM) que funcionó hasta este sábado en Quillota en el colegio donde imparte clases, y comenta que esta iniciativa “viene a colaborar mucho a la ciudad y sus alrededores, porque es descentralizar algo que parece inalcanzable; y estas formas de aprendizaje, como la del MIM, que son innovadoras, son muy necesarias para los estudiantes de hoy. Más aun cuando las tecnólogas están absorbiendo los intereses de los alumnos”.

Para Cortés, lo que hace cada día en su sala de clases tiene muchas similitudes con el trabajo complementario a la educación formal que desarrolla el museo.

“Porque tiene que ver con experimentar, con plantearles desafíos a ellos, que sean capaces de poder enfrentarlos. Por otro lado la educación antigua se basaba en el objeto terminado, en el resultado; y hoy se valora mucho el proceso para llegar a eso, de hecho importa más. Entonces la experimentación es muy importante en la educación, porque es una forma innovadora de enseñar. Es necesario buscar distintos canales, que de vez en cuando las asignaturas puedan probar un formato de educación distinto a la pizarra y el plumón”, reflexiona. 

“Para motivar hay que experimentar”

La emoción y la sorpresa, que son dos aspectos que el MIM trabaja en cada una de sus exhibiciones, son también valores que Cortés destaca en la enseñanza: “De hecho, para que exista aprendizaje tiene que haber algo que le llame la atención al alumno”, dice mientras se prepara para ir a revisar uno de los proyectos en que están trabajando un grupo de sus estudiantes.

“El tema de la emoción es algo que se está viendo mucho ahora, con la neurociencia y desde el  punto de vista del aprendizaje; ver cómo la emoción es parte importante del aprendizaje, lograr que el alumno se entusiasme. El MIM logra eso con estas muestras y en el caso de lo que hacemos en el Diego Echeverría, por ejemplo, se refleja en ver el amor a un trabajo bien hecho, el orgullo, eso eleva la autoestima y tiene que ver con el tema de las emociones y su importancia para un aprendizaje significativo”, afirma Cortés. 

La motivación es una de las actitudes más valoradas por los profesores, pero a la vez una de las cosas más difíciles de conseguir. Al respecto, Cortés sostiene que no basta con el carisma de un profesor, sino que entender qué es lo que el estudiante quiere, lo que puede llevar años en descifrar. 

Para el mejor profesor de Chile la educación del siglo 21 debe ser tripartita, en la cual los padres, la familia y el colegio sean un triángulo fundamental, donde el protagonista es el alumno, pero los padres y profesores estén levantándolo. “Por ahí pasa todo. Si falta una de esas patas de la mesa, es una mesa coja”.

-¿Qué cosas le emocionan de ser profesor?

-Cosas que me han emocionado es ver a mis alumnos celebrando un triunfo de un proyecto terminando, ver que lo que hicieron funciona. En lo personal, siento que el logro más grande que he tenido ha sido tener el título de profesor. No hay nada más lindo que eso.

Cortés profe baja

 

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