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Entrevista con Elena González: “Tenemos la responsabilidad de buscar formas en las que el uso de la tecnología sea sostenible”

Elena González, artista visual multidisciplinar, es la encargada de traer nuevos conocimientos a nuestro museo y a todos los espacios que conforman el Centro Interactivo de los Conocimientos. Para esto, las nuevas tecnologías digitales serán la principal herramienta en el nuevo Programa de Cultura Digital. Te invitamos a leer esta entrevista para conocer todos los detalles sobre este proyecto.

 

El Centro Interactivo de los Conocimientos (que reúne al Museo Interactivo Mirador, el Museo Interactivo de la Astronomía y el Bosque Adriana Hofmann, entre otros espacios) tiene como objetivo convertirse en un espacio en donde la ciencia, la naturaleza y el arte encuentran un cauce común, de la mano de las nuevas tecnologías. Para esto, estamos dando nuevos pasos y explorando distintos caminos que nos permitan construir un futuro en el que la innovación y los cambios sirvan de herramientas de aprendizaje.

Por lo anterior se puso en marcha el Programa de Cultura Digital, que busca diseñar y crear herramientas que permitan una relación sustentable entre la sociedad y sus entornos tecnológicos. Además pretende trabajar para reducir la brecha digital, formar ciudadanos digitales, y la promoción de relaciones responsables con las tecnologías.

Quien está a cargo de este proyecto es la artista visual multidisciplinar Elena González. Estudió en la Universidad de Castilla La Mancha, en España y en el Departamento de New Media de la Universidad de Twente, Holanda. Ha trabajado en el levantamiento de plataformas que reflexionan y disponen a los públicos el patrimonio en medios digitales, por lo que está estrechamente vinculada a la gestión cultural en instituciones museales.

Todos estos nuevos conceptos que el Programa de Cultura Digital busca integrar a los distintos espacios del Centro Interactivo de los Conocimientos se revelarán de diversas maneras. Por ejemplo, esta medida contempla un programa de formación, investigación y conservación de productos digitales y la creación de contenido para los espacios físicos de los museos. Para conocer en detalle este proyecto y comprender cuáles son las ideas en las que se sustenta, entrevistamos a Elena González.

 

Para empezar, ¿cómo entiendes y trabajas o has trabajado el concepto de cultura digital en tu trayectoria?

La cultura digital tiene mucho que ver con la forma en la que nos hemos adaptado a los entornos digitales, la aparición de internet supuso una revolución que lo cambió todo, teniendo un importante impacto en la forma en la que nos relacionamos, en cómo participamos en la sociedad, en la percepción que tenemos de nosotros mismos, en la forma en la que consumimos cultura o en cómo trabajamos.

La cultura digital la estamos creando y modificando constantemente y, al igual que en las diferentes culturas, también se crean tradiciones, formas de expresarse, se configura la forma de jugar o el tipo de humor, se crean productos culturales propios como el arte, se consensúa lo que es aceptable o no y se crean normas que regulen la vida comunitaria. Todas estas expresiones culturales son propias de los ambientes en los que se desarrollan y lo mismo sucede con los entornos digitales, finalmente, la vida digital es un reflejo desmaterializado del mundo real y se rige con lógicas similares.

 Considerando la transformación digital, las instituciones culturales se han ido adaptando y han trabajado en la difusión de sus contenidos en línea para llegar a otros públicos, creando una inmensa oferta cultural, en su mayoría gratuita, que está disponible de forma inmediata, habitualmente a través de páginas web o de aplicaciones y que ha permitido una democratización del acceso a la cultura sin precedentes, a pesar de que aún hay mucho por hacer para reducir las desigualdades y facilitar el acceso a la cultura a todas las personas.

Y de eso se ha tratado mi trayectoria profesional, de pensar la forma en la que el patrimonio y la cultura se presentan en línea y llegan a los públicos remotos.

 

 ¿Por qué el Museo Interactivo Mirador está abarcando estos temas? ¿Cómo se relacionan con sus temáticas habituales, como la ciencia, la naturaleza, el arte o la educación?

Actualmente la cultura digital atraviesa todas las áreas del conocimiento humano y es, por tanto, absolutamente pertinente que tenga su espacio en el MIM para que los públicos puedan experimentar cómo ha sido la evolución de la tecnología y el impacto y la transformación que ha supuesto para la humanidad.

En la ciencia, la cultura digital impulsa la investigación a través de colaboraciones globales instantáneas y la aplicación de simulaciones computacionales. En el ámbito de la naturaleza, sensores conectados y tecnologías de realidad virtual ofrecen nuevas formas de monitoreo ambiental y experiencias inmersivas. En el arte, la cultura digital abre un abanico de expresiones innovadoras, desde el arte digital hasta las instalaciones interactivas. En educación, transforma la enseñanza con plataformas en línea, cursos y herramientas educativas digitales, lo que permite un acceso global al conocimiento.

 

Pensando en los objetivos de este programa, ¿por qué es importante establecer una relación sustentable entre la sociedad y sus entornos tecnológicos?

 Creo que es una urgencia contemporánea hacerse cargo del impacto negativo sobre el medio ambiente y la inequidad social que generan todas las actividades humanas, tenemos la responsabilidad de buscar formas en las que el uso de la tecnología sea sostenible, atendiendo no sólo a los beneficios inmediatos, sino también a las consecuencias a largo plazo en términos sociales, ambientales y económicos.

 Para todo ello, en este programa, tenemos la voluntad de que nuestras actividades sean accesibles para todas las personas y evitando la creación de brechas digitales que puedan excluir a las personas. Pretendemos incorporar actividades que promuevan la reutilización, reparación y reciclaje de productos tecnológicos, actividades que desarrollen conciencia sobre el uso responsable de las tecnologías con la salud mental y física. Creemos en la importancia de instalar una agenda de actividades que fomenten la participación ciudadana, incorporando a los públicos, creando contenido en conjunto y desarrollando un sentido de pertenencia con las instituciones culturales. 

 

Entrando en detalles, ¿de qué manera se irá abordando este programa de cultura digital? ¿Puedes darnos ejemplos sobre qué acciones o actividades se desarrollarán?

En relación a las actividades del programa, tendremos talleres y actividades relacionadas con la inteligencia artificial, los videojuegos, el arte digital, el desarrollo de aplicaciones, la verificación de noticias y el manejo de datos. Estaremos trabajando para la creación de clubs que generen comunidades con permanencia en el tiempo. Se realizarán seminarios y conferencias que desarrollen en profundidad todos estos temas.

 Además, el programa contempla la asistencia curatorial en el desarrollo del pabellón de cultura digital en el MIM que abordará todas estas temáticas. Por último, se plantea un importante desafío, que es la creación del quinto espacio museal del Centro Interactivo de los Conocimientos, el Museo Digital, un museo con colecciones de arte digital a las que se tendrá acceso a través de una web, y que también contará con su espacio de exhibición en el pabellón de cultura digital.

 

A modo de conclusión, ¿cómo va mutando el rol social de museos e instituciones culturales con el avance de las tecnologías digitales?

Hablábamos al principio sobre cómo los museos habían puesto a disposición el patrimonio de forma digital, sin embargo, la transformación no queda ahí. El proceso de cambio hacia el entorno digital, ha influido en las instituciones en cuanto a cómo se manejan las colecciones de arte, ha abierto nuevas posibilidades de resguardo patrimonial, ha modificado la relación con los públicos, incidiendo directamente en que las instituciones dejen de ser espacios verticales y comiencen a abrirse a una escucha horizontal, vinculada a los territorios que habitan y a los públicos que los visitan. La cultura digital ha entregado a los visitantes físicos y remotos, herramientas que permiten una interacción a tiempo real que los reconoce como interlocutores válidos, facilitando la discusión y siendo parte activa, de la transformación, ampliación y construcción de la idea misma de museo.