Una nueva forma de ver la ciencia

El cine tradicional desarrolla un espacio en dos dimensiones: alto y ancho, y simula la tercera, es decir, la profundidad, mediante diferentes técnicas de perspectiva. El cine 3D logra producir la sensación de profundidad, replicando en sus procesos de filmación y proyección el sistema de visión estereoscópica humano. De esta forma se produce una sensación de estar en la película, al punto que estirarás casi involuntariamente la mano para tocar la pantalla y coger algún elemento de la película.

La sala de Cine 3D del MIM cuenta con una cartelera de cinco películas que se proyectan en forma rotativa y que desarrollan distintos aspectos de la ciencia y la vida del ser humano: “Agua”, "Electronia", “Tu cerebro, una maravilla en acción”, “Time Treck 2.0”, y “Región Metropolitana, a ojo de pájaro”.