Variedad de experiencias

El pasillo central te reta a comprometer tus sentidos manipulando sus módulos, aquí está prohibido no tocar. Encontrarás desafíos a tu percepción visual y háptica en sus modalidades kinestésicas y táctiles.

Algunos de estos módulos son prolongaciones de las salas aledañas y otros han sido ubicados en el pasillo central por el interés que generan, convirtiéndose con el paso de los años en los “imperdibles del MIM” como la “Pared de clavos” y la “Cama de clavos”.

Una atracción inolvidable para los más pequeños es el Taller de la construcción, para sumarse a este equipo solo tendrán que acercarse al lugar de la faena y ponerse manos a la obra. Si la cuadrilla ya está completa, podrán esperar en el lugar hasta que se produzca una vacante.